El otro día recolectamos por primera vez algunas cosillas de nuestro huerto que, como ya os contamos aquí, va viento en popa a toda vela 😉 y para probarlas hicimos ¡nuestra ensalada favorita!
Lo primero que recogimos fue la rúcula, que es lo que estaba más crecidito; se corta con tijeras a pocos centímetros del suelo pero dejando algo de tallo para que vuelva a brotar,
Recogemos la cantidad que vayamos a tomar ese día, porque en la nevera aguanta muy poco y además está mucho más sabrosa recién cortada, y la ponemos en remojo.
Les cortamos el tallo y la raiz, los lavamos bien para quitarles los restos de tierra y nos los tomamos de aperitivo con un poco de sal gorda; crujientes y un poco picantes, ummm!P.D.: Seguimos buscando sugerencias para hacer con las coles…

Mientras recogimos también algunos rabanitos que ya estaban en su punto, 









